Diego y Heiber

Sobre caso de discriminación en la Universidad Arturo Michelena

Por Quiteria Franco

El pasado jueves 9 de marzo en horas de la mañana supe a través de Soleir Valecillos, directora de la Organización Espacio Humanitario sobre un caso de discriminación en la Universidad Arturo Michelena del Municipio San Diego en el estado Carabobo contra dos jóvenes estudiantes de dicho centro educativo privado.

Los involucrados:

Ebiezer López y Diego Cedeño (estudiantes);  Víctor Quintero (profesor/organizador de evento);  Carlos Herrera (Rector).

Relato. 

Lo sucedido el día martes 7 de marzo fue relatado por el joven Diego Cedeño a través de su cuenta en la red social twitter; por la organización estudiantil de la universidad el día miércoles 8 en un comunicado,  y posteriormente por la organización EspacioHumanitario en su página en Facebook y publicado en la página web de la RedLGBTI de Venezuela.

¿Qué sucedió?

En la Universidad se celebraba una actividad cultural denominada “Espacios” organizada por el Profesor Victor Quintero. La actividad estaba conformada por varias estaciones, una de estas estaciones se identificó como “amor”. La decoración de esta estación mostraba una bandera arcoíris, símbolo utilizado para identificar a las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex (LGBTI).

El estudiante Ebiezer López dedicó una canción a su novio Diego Cedeño, al terminar su presentación Diego se acercó e hizo lo que habría hecho cualquier persona enamorada, le dio un beso a su novio. Ese acto causó la molestia del Rector de la Universidad, el profesor Carlos Herrera, quien inmediatamente ordenó la cancelación de todo el evento.

Al explicar sus razones para suspender el evento el Rector expresó que le molestó eso de “promover actos inmorales en una universidad donde hay menores de edad”.

Las actividades debían continuar el día miércoles, y Diego tendría otra presentación y se le negó su derecho a realizar la actividad cómo consecuencia de lo ocurrido el día anterior. Ese mismo día, la agrupación estudiantil de la UAM publicó un comunicado rechazando las expresiones y conductas homofóbicas del Rector y solicitando el respeto de los estudiantes a su libre expresión.

El día jueves se dio una reunión entre los estudiantes y demás autoridades de la Universiad, sin la presencia del Rector, quienes estuvieron presentes expresaron que la posición del Rector no representa la posición de todas de las autoridades. En horas de la tarde del día jueves las autoridades publicaron un comunicado en el que rechazaban todo tipo de discriminación y solicitaban respeto a toda la comunidad universitaria.

¿Y ahora qué?

Creo que quedan varios elementos que resaltar de lo sucedido. Estoy segura que las expresiones de afecto en la UAM no son nada nuevo. El problema en esta ocasión es que se trataba de dos hombres, de haber sido un hombre y una mujer, no habría sucedido tal revuelo. De manera que el problema no es el beso, el problema es quienes se dieron el beso.

Sé, por el testimonio de los involucrados, la angustia que tal situación les causó. Saber que lo sucedido podía llegar a oídos de sus padres quienes, al parecer, aún no saben de su orientación sexual, el temor a ser expulsado de la universidad o ser sometidos a tratos denigrantes. Es inaceptable que esto suceda en recintos educativos. Las universidades son por excelencia el lugar para ser, pensar y actuar con total libertad, sin temor a compartir nuestros pensamientos. Es el espacio para ser rebeldes e irreverentes, un espacio para expresarnos tal cual somos. Es contrario a la razón de ser de la universidad la discriminación contra uno de sus miembros por cualquier motivo.

Es inaceptable el uso de los niños para justificar actos de discriminación contra las personas homosexuales. En un recinto universitario hay adolescentes y adultos jóvenes. Pero, además, los niños no nacen con prejuicios, son los adultos quienes tenemos prejuicios y se los enseñamos a los niños. Ellos solo ven a dos personas que se expresan, afecto, cariño, amor. Ellos no ven maldad en dos personas del mismo sexo que se toman de la mano, se abrazan o se besan. Basta de usar a los niños como excusa para la discriminación.

Pero no es la primera vez que sabemos de estos casos de homofobia en las universidades, por ejemplo, recordemos al famoso caso del Profesor Pedro Lava Socorro de la Universidad Santa María en el año 2009, quien posteriormente fue despedido. Hoy en día no sabemos nada de él.

Recordemos también el caso del grupo de diversidad sexual de la USB que he denunciado en varias ocasiones en 2013 y 2014 y por el anterior profesor asesor Jesús Ravelo en 2007, 2008 y 2010.

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¿Homofobia institucional en la Universidad Simón Bolívar? ¿La universidad de la excelencia? II 

Más recientemente, supimos de dos universidades católicas, la Universidad Santa Rosa y la Universidad Andrés Bello, ambas en Caracas,  que al parecer habrían prohibido la proyección de la película Tamara, por tratarse el tema de las personas Trans. Aunque solo la UCAB desmintió tal censura.

El lado positivo de lo sucedido es que nos demos cuenta lo que podemos lograr si hablamos, si denunciamos la homofobia. Debemos perder el miedo a la denuncia. Segundo, aquí funcionó el apoyo de la agrupación estudiantil de la universidad y el apoyo de una organización de derechos humano como Espacio Humanitario.

Ahora, este suceso no debería quedar en el papel, se debe exigir a las autoridades de la Universidad que se promuevan actividades en las que se hable del derecho a la no discriminación. Aunque hay elementos en el comunicado de las autoridades con los que no estamos de acuerdo, es un gesto que hay que reconocer. Queda de parte de los estudiantes ejercer sus derechos y hacer un seguimiento para no permitir represalias contra estos alumnos y contra el profesor.

Las universidades están llamadas a ser promotoras de los cambios sociales y avances en todas las áreas de la vida de las personas para bien de toda la sociedad. Esperamos que hechos como estos no se vuelvan a repetir. Y quienes ejercen posiciones de poder y mantienen estas posturas fanáticas, prejuiciosas y discriminatorias deberían retirarse y ceder el espacio a personas con una visión amplia y clara de respeto a los derechos de todos los seres humanos.

Fuente:   http://quiteriafranco.blogspot.com/2017/03/sobre-caso-de-discriminacion-en-la.html